Sin querer desviarme del tema, sé que me amas tanto como yo a ti, pero mi problema con priorizarte más de la cuenta me daña. Y sé que no es culpa tuya, pero mi corazón y mi mente te ven como culpable. ¿Por qué te pongo primero, incluso antes que mis intereses o mis propios sentimientos? Como si solo tú importaras en mi vida, y aunque en cierto modo es así, no debería serlo.
Aunque esto no me molestaba, porque pensaba que era mutuo, enterarme de que era solo yo la ingenua que te priorizaba me hizo sentir sumamente traicionada. ¿Qué hago yo cancelando planes para verte unos minutos, porque sé que por otras cosas no nos podremos ver, cuando tú no puedes hacer lo mismo por mí?
Quiero decir que tal vez no sea demasiado, pero soy una persona que lo sobre-siente todo. Que prefieras estar con otras personas no lo entiendo, porque jamás preferiría estar con alguien que no seas tú. Entonces, ¿para qué mentir? ¿Para qué decir cosas lindas cuando tus acciones te contradicen? ¿Para qué me mientes con la excusa de no querer hacerme sentir mal, si de todos modos lo harás?
Y lo peor es que lo único que sale de tus labios es un “lo siento, tienes razón”. ¿Cómo pretendes hacerme sentir escuchada cuando solo existen esas palabras para ti?
Pero no importa. Nada de esto importa más, porque al fin y al cabo lo olvidaré, lo olvidarás, y terminaremos siendo simplemente tú y simplemente yo.

¡Hola! Qué triste a la vez de bello y melancólico el post. Acabo de encontrar tu blog y me quedo por aquí, te invito a pasarte por el mío. Un abrazo ❤️
ResponderBorrarholis, gracias por leer, dejame tu blog para leer un poco!
Borrar